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Altovalsol, el inicio del Valle de Elqui

A menos de 15 kilómetros de los edificios neo-coloniales y las amplias calles encementadas de  La Serena, se encuentra el pequeño poblado de Altovalsol donde el verde entorno nos anuncia el inicio del valle del Elqui y el fin de la ciudad.

Llegar al lugar es muy fácil por la ruta 41 que lleva a Vicuña o por el camino interior que viene desde Islón el cual atraviesa el pueblo y llega hasta Las Rojas.

Los orígenes
La cultura popular del lugar relata que el nombre proviene gracias al tren que transitaba a principios del siglo XX desde la capital regional hasta Rivadavia, el cual hacia una parada allí para que la gente comiera o descansara un momento cuando “alto iba el sol”. Con el tiempo la gente empezó a conocer este sitio así juntando las palabras y derivando en  “Altovalsol”

Cuenta la historia que la importancia del sector se remonta a la fundación de La Serena la cual se  estableció en la ribera  norte del río Elqui, en 1544, pero no hay vestigios de ello porque fue incendiada al poco tiempo por los indígenas del territorio.

Hoy
Las haciendas del sector son mudos testigos del paso del tiempo. Ejemplo de ello es el fundo Loreto que se ubica a escasos kilómetros al oeste de Altovalsol, el cual en la actualidad es la Sociedad agrícola Bakulic e hijos, donde se cultivan papas y venden al por menos aves y huevos. Sin embargo el legado sigue siendo importante ya que se mantiene la imponente casona para el deleite de los visitantes.

Otro fundo muy representativo del lugar es el de San Pedro Nolasco, el cual tiene una vista panorámica del inicio del valle del Elqui y de la ruta 41. En la edificación se puede visitar la su estructura de adobe y madera que data de principio del siglo pasado donde también encontraremos bodegas y herramientas campesinas de los tiempos más gloriosos de la estancia.

Por la calle principal del poblado que viene desde la ruta 41 hallamos algo muy particular. Acostumbrados a ver frondosas plazas frente a iglesias,  en esta oportunidad observamos un sitio despoblado como si algo o alguien se hubiera encargado de sacar cualquier de construcción.

Siguiendo por la principal arteria está la plaza de la localidad, justo en la intersección con el camino que viene desde Islon. En ella vemos que sus dimensiones no son demasiado amplias no obstante tener una variada vegetación, es desde este lugar donde salen y llegan los colectivos que  movilizan  a las personas que deseen conocer el lugar.

Otro tipo de actividades que se pueden desarrollar en Altovalsol es conocer un poco más de la astronomía a través de una visita al “Centro de Apoyo a la Didáctica de la Astronomía” (ex “Centro del Espacio”). El lugar antes dedicado a los ovnis hoy es un planetario móvil a cargo de Gemini, también hay una biblioteca y telescopios para guiar a los aprendices que deseen conocer de los misterios del universo.

Sin duda durante los periodos de verano el calor nos llama a refrescarnos. Es por ello que recomendamos el centro recreativo y turístico “Los Sauces” que se ubica pasando el puente Altovalsol muy cerca de la ruta 41.

Otro sitio muy visitado de este sector es el parque acuático Curunina que cuenta con más 10 hectáreas de entretenciones, zonas de picnic, restaurante, toboganes, asaderas, entre más alternativas a solo $5000 por persona de lunes a viernes y $5500 los fines de semanas.

Historia, campo y entretenciones acuáticas son las que mezcla Altovalsol para impresionar a sus visitantes. Optima opción para quienes quieren conocer el valle sin alejarse tanto de la ciudad que se separa a sólo 10 minutos en automóvil.

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